¿Qué es la norma EN 20344 y por qué es crítica para tu seguridad?
La norma EN 20344 establece los métodos de ensayo y requisitos para el calzado de seguridad profesional. Uno de los aspectos más exigentes y a menudo malinterpretados es la resistencia al deslizamiento, especialmente en superficies contaminadas con aceites y lubricantes, conocida como tracción SRA o SRB. Trabajar sobre suelos con restos de aceite o grasa multiplica exponencialmente el riesgo de caídas, esguinces o lesiones graves. Por tanto, entender cómo se mide esta propiedad es fundamental para seleccionar el calzado adecuado y garantizar la estabilidad y productividad en el entorno laboral.
¿Qué significa realmente la clasificación SRA, SRB y SRC?
En el marco de la EN 20344 (relativa a la resistencia al deslizamiento, aunque a menudo se cita junto a la EN ISO 20345), se definen tres niveles de tracción, que se identifican con las siglas SRA, SRB y SRC. Cada una corresponde a una prueba específica sobre un tipo de superficie y una condición:
- SRA: Ensayo sobre suelo cerámico (baldosa) con una solución de lauril sulfato sódico (agua jabonosa). Evalúa la tracción en condiciones de humedad o suciedad ligera.
- SRB: Ensayo sobre suelo de acero inoxidable (típico en industria alimentaria o química) con glicerina (simula aceite) u otro lubricante. Es aquí donde se evalúa la tracción real en superficies aceitosas y resbaladizas.
- SRC: Es el nivel más alto, que supera tanto la prueba SRA como la SRB. Un calzado con SRC ofrece la máxima protección frente al deslizamiento en condiciones de agua/limpieza y también en aceites/grasas.
Por tanto, cuando hablamos de tracción en superficies aceitosas bajo EN 20344, nos referimos específicamente al ensayo SRB. Sin embargo, para un uso industrial estándar, la recomendación de seguridad en áreas con aceites es optar por un calzado con marcado SRC o al menos SRB.
¿Cómo se mide la tracción en aceite según el ensayo SRB?
La norma define un procedimiento de ensayo altamente controlado. La prueba SRB se realiza sobre una plancha de acero inoxidable rugosa (con una rugosidad específica requerida por la norma) contaminadas con glicerina al 99% de pureza, un líquido que simula la baja fricción de aceites industriales y grasas. El calzado no se prueba nuevo, sino que se instala a una máquina de resbalamiento que aplica una carga determinada y desplaza la altura de la bota respecto a la base. Se mide el coeficiente de fricción dinámica en dos sentidos (deslizamiento hacia delante y de atrás, punto de carácter). Debe superar un valor mínimo (≥ 0,28) para aprobar.
Destacar que la prueba se realiza con la suela más abrasionada posible (simula desgaste) y con dos procedimientos (deslizamiento horizontal y pendular). Un chicharo con un patrón de tacos rígidos y diseño de auto-limpieza (canales para evacuar el aceite) suele obtener mejores resultados que suelas lisas o con dibujo de tramas muy juntas que retienen el fluido.
Qué características debe tener la suela para maximizar tracción en aceite
No todas las suelas “antiresbalantes” son creadas iguales. Para productos que resisten a la prueba SRB (es decir, que declaran resistencia en superficies aceitosas), la fabricación emplea formulas específicas. Estas son las claves:
- Compuesto de goma nitrilo (NBR) o PU robustecido: Estos materiales ofrecen altos valores de adherencia en presencia de lubricantes, a diferencia del EVA o poliuretano estándar que son muy deslizantes en aceite.
- Diseño en espiga ondulada: El patrón de suela con filetes en oblicuo favorece la auto-limpieza y crea efecto de goma que rompe la película de aceite y crea canal de evacuación (evita el hidroplaneo).
- Superficie de contacto estudiable: Mientras más área encuentre contacto real con el suelo (sin huecos pequeños que llenen con aceite), la presión reparte el fluido y se desborda mejor.
- Rigidez adecuada de la suela: Un talón demasiado flexible pierde fuerza en punta, así que se utiliza una capa de refuerzo (torso) para que la goma de agarre no se deforme y permita que la zona central también tenga tracción.
¿Niveles de protección adicionales asociados a la EN 20344?
La normativa europea integra en el marcado de seguridad. El calzado de seguridad, además de tracción, debe cumplir códigos de diseño, resistencia a perforaciones, propiedades antistáticas, etc. La EN 20345 (que es la que actualmente regula requisitos de calzado industrial) se base en pruebas de la EN 20344 (metodología de test). En el marcado (siglas) encontrarás tracción como SRA, SRB o SRC al lado de otros códigos como S3, HI/HRO, etc. Si en el trabajo se producen derrames frecuentes de grasas, aceites según zonas de producción de alimentos, mantenimiento o talleres, busca un calzado clasificado como SRC.
Consejos de mantenimiento para no perder tracción en aceite
Una suela impecable, aunque certificada, pierde eficiencia si no se mantiene. Aquí tenes algunas claves sencillas de aplicar:
- Limpieza regular de las suelas: Los cetones de alineación incrustados se fordan y actúan como lubricante adicional. Hay que purgar con cepillo de púas afiladas (tipo cuña) y no dejar grasa acumulada.
- Recoger exceso de aceite en zonas: Aun con la mejor bota, los esteras con baja rigidez y superficies aceitosas extremas (>10mm) pueden reducir la adherencia. Considera métodos de mantenimiento de equipamiento (uso de absorbentes).
- Revisar recondicionamiento: La suela dura unos miles de km. Si el dibujo original sea inferior a 1.5 mm de profundidad peligra la testabilidad. Cambia el calzado al cualquier desgaste irreparable.
Conclusión: La tracción bajo EN 20344, una cuestión no solo de test sino de práctica laboral
Saber leer e identificar el marcado SRB y SRC en el calzado es requisito básico de seguridad al trabajar con contaminantes aceitosos. La norma EN 20344 (complementaria a la EN 20345) no solo certifica el comportamiento inicial, sino que imprime un valor de seguridad invaluable que reduce ostensiblemente las lesiones episodios de fatalidades. No suelo sugerencias, sino aplicar la tabla de campos: Si hay aceites en el piso, exigir siempre que el calchado de calzado ofrezca una garantía clara de la clasificación SRB o SRC; cualquier otro fallo podría desviar una posible caída del trabajador.
Al final, elegir un calzado que pase la tracción en superficies aceitesas bajo EN 20344 es una decisión inteligente que invierte en salud y productividad. Verifica que la suela tenga un diseño de labeado con alta evacuación de fluido, un cuerpo de goma resistente y sobre todo, que la bota lo indique en la etiqueta. En entornos de deslices extremos, la prevención es el mejor alidado. No se arriesgues: tu estabilidad y tus manos (y pies) te lo agradecerán.


