¿Qué es la absorción de energía en el calzado de seguridad?
La absorción de energía es la capacidad que tiene la suela de un zapato de seguridad para disipar la fuerza generada en el impacto del talón contra el suelo durante la marcha o al realizar actividades de alto riesgo. Esta propiedad es fundamental para reducir la fatiga, prevenir lesiones en articulaciones y proteger la columna vertebral, especialmente en trabajos que exigen largas horas de pie o desplazamientos constantes sobre superficies duras.
En el ámbito normativo, la evaluación de esta característica se realiza mediante ensayos estandarizados por la Organización Internacional de Normalización (ISO), que establecen los criterios técnicos y los valores mínimos que deben cumplir los equipos de protección individual (EPI) para ser considerados seguros y ergonómicos.
La norma ISO 20345 y su relación con la absorción de energía
La norma ISO 20345 es el estándar internacional que especifica los requisitos básicos y adicionales para el calzado de seguridad. Dentro de sus exigencias, incluye un ensayo específico para medir la absorción de energía en la zona del talón, conocido como ensayo de impacto en el talón. Este test simula el golpe que recibe el pie al caminar o al caer un objeto pesado, y determina si la suela es capaz de amortiguar adecuadamente la energía generada.
El procedimiento consiste en dejar caer una masa de 5 kg desde una altura de 25 mm sobre el talón del calzado, midiendo la fuerza máxima transmitida. El valor resultante no debe superar los 20 kN (kilonewtons) para cumplir con la norma. Este límite garantiza que la energía se disipe de manera controlada, evitando que el impacto se transmita directamente al pie y a las extremidades inferiores.
¿Cómo se realiza el ensayo de absorción de energía según ISO?
El ensayo se lleva a cabo en laboratorios acreditados, siguiendo un protocolo riguroso que asegura la reproducibilidad de los resultados. A continuación, se detallan los pasos principales:
- Preparación de la muestra: el calzado se acondiciona a una temperatura de 23 ± 2 °C y una humedad relativa del 50 ± 5 % durante al menos 24 horas antes del ensayo.
- Montaje: el zapato se coloca sobre una base rígida y se fija el talón en la posición correcta, asegurando que la zona de impacto esté alineada con el punto de prueba.
- Aplicación del impacto: se libera una masa de 5 kg desde una altura de 25 mm, generando una energía de impacto de aproximadamente 1,23 julios. La fuerza resultante se registra mediante una célula de carga.
- Registro y evaluación: se mide la fuerza máxima en kilonewtons. Si el valor es inferior a 20 kN, el calzado supera la prueba y se considera que tiene una absorción de energía adecuada.
Este ensayo se realiza sobre el calzado completo, no solo sobre la suela, ya que la construcción del conjunto (suela, plantilla, material de refuerzo) influye en el resultado final.
Importancia de la absorción de energía para la salud laboral
Una suela con buena absorción de energía no solo protege contra impactos puntuales, sino que también contribuye al bienestar general del trabajador. Los beneficios más destacados son:
- Reducción de la fatiga muscular: al amortiguar cada paso, se disminuye el esfuerzo que realizan los músculos de las piernas y la espalda.
- Prevención de lesiones crónicas: la sobrecarga repetitiva en las articulaciones (rodillas, caderas) y en la columna puede derivar en problemas como tendinitis, bursitis o lumbalgias. Una buena absorción minimiza ese riesgo.
- Mayor estabilidad y confort: el calzado con absorción de energía proporciona una pisada más suave y estable, lo que mejora el equilibrio y la comodidad durante jornadas prolongadas.
- Cumplimiento normativo: para las empresas, utilizar calzado certificado bajo ISO 20345 es una obligación legal en muchos sectores, y garantiza que los trabajadores están protegidos según los estándares internacionales.
Materiales y tecnologías que mejoran la absorción de energía
Los fabricantes de calzado de seguridad emplean diversos materiales y diseños para optimizar la absorción de energía en las suelas. Entre los más comunes se encuentran:
- Poliuretano (PU): ofrece una excelente elasticidad y recuperación, ideal para disipar impactos.
- EVA (etileno-vinil-acetato): ligero y con alta capacidad de amortiguación, aunque suele combinarse con otros materiales para mayor durabilidad.
- Goma termoplástica (TPR): proporciona buena tracción y resistencia, y puede incorporar cámaras de aire o estructuras de panal para mejorar la absorción.
- Insertos de gel o espumas viscoelásticas: se colocan en la zona del talón para absorber la energía de forma localizada.
Además, algunos diseños incluyen sistemas de doble densidad, donde la capa exterior es más rígida para resistir la abrasión y la interior es más blanda para amortiguar. Estas innovaciones permiten cumplir con la norma ISO sin sacrificar la durabilidad ni la ligereza del calzado.
Consejos para elegir calzado de seguridad con buena absorción de energía
Al seleccionar un par de zapatos de seguridad, es importante verificar que cumplan con la norma ISO 20345 y que el fabricante indique el resultado del ensayo de absorción de energía. Algunos consejos prácticos son:
- Revisar el marcado CE y la etiqueta de la norma ISO 20345 en el interior del calzado.
- Buscar información sobre el valor de absorción de energía (debe ser inferior a 20 kN).
- Probar el calzado con el tipo de calcetín que se usará en el trabajo, y caminar para sentir la amortiguación en el talón.
- Optar por marcas reconocidas que ofrezcan garantía y certificados de ensayo.
- Considerar el entorno laboral: si se trabaja sobre superficies muy duras (hormigón, metal), se recomienda una suela con mayor capacidad de absorción.
Mantenimiento y vida útil de la absorción de energía
La capacidad de absorción de energía no es permanente; se degrada con el uso y el paso del tiempo. Los materiales de la suela pierden elasticidad y pueden compactarse, reduciendo su efectividad. Por ello, es fundamental:
- Reemplazar el calzado cuando se observen deformaciones en la suela o pérdida de amortiguación.
- Evitar la exposición prolongada a temperaturas extremas, que pueden alterar las propiedades de los materiales.
- Limpiar la suela con productos adecuados y secarla a temperatura ambiente, lejos de fuentes de calor directo.
- Inspeccionar periódicamente el estado de la suela, especialmente en trabajos con alto desgaste.
La norma ISO 20345 también establece una vida útil recomendada, que suele ser de 6 a 12 meses en condiciones normales de uso, aunque depende del tipo de actividad y del mantenimiento.
Conclusión: la ISO como garantía de calidad y seguridad
La evaluación de la absorción de energía en suelas mediante la norma ISO es un proceso técnico que asegura que el calzado de seguridad no solo protege contra riesgos mecánicos, sino que también cuida la salud del trabajador a largo plazo. Conocer los requisitos de esta norma y saber interpretar los resultados de los ensayos permite a los usuarios tomar decisiones informadas y a las empresas cumplir con sus obligaciones legales.
Invertir en calzado con una buena absorción de energía es invertir en bienestar y productividad. Recuerda siempre verificar la certificación ISO 20345 y priorizar aquellos modelos que ofrezcan un equilibrio entre protección, confort y durabilidad. Tu cuerpo te lo agradecerá.


