En entornos laborales donde la acumulación de electricidad estática puede provocar chispas, daños en componentes electrónicos o incluso explosiones, el calzado antiestático evaluado con ISO se convierte en un Equipo de Protección Individual (EPI) imprescindible. Sin embargo, no basta con que un zapato afirme ser «antiestático». Es fundamental que cumpla con normativas internacionales que certifiquen su eficacia real. En este artículo, te explicamos todo sobre la evaluación ISO, su importancia, y cómo elegir el calzado adecuado para tu sector.
¿Qué es el Calzado Antiestático?
El calzado antiestático está diseñado para disipar la carga eléctrica estática acumulada en el cuerpo del trabajador hacia el suelo de manera controlada y segura. A diferencia del calzado conductor, que permite una descarga muy rápida, el antiestático ofrece una resistencia eléctrica controlada que evita tanto la acumulación de cargas como el riesgo de descargas bruscas que puedan generar chispas peligrosas en atmósferas explosivas.
Este tipo de calzado es esencial en industrias como la química, farmacéutica, electrónica, telecomunicaciones, pintura o manejo de gases inflamables. Además, protege contra molestias diarias como los pequeños calambres al tocar superficies metálicas.
La Norma ISO 20345: El Estandar de Referencia
La norma ISO 20345 es la certificación internacional que establece los requisitos generales y específicos para el calzado de seguridad. Dentro de esta norma, se define claramente qué significa que un calzado sea antiestático y cómo debe ser evaluado para obtener dicha clasificación.
La ISO 20345 clasifica el calzado en distintas categorías (SB, S1, S2, S3, S1P, S5, etc.), dependiendo de las protecciones adicionales que ofrezca (puntera resistente a 200 julios, resistencia a la penetración de objetos, propiedades hidrófugas, etc.). El requisito antiestático suele estar presente en todas las categorías básicas, pero siempre debe estar indicado en el etiquetado y en el manual del producto.
¿Cómo se Evalúa el Calzado Antiestático con ISO?
La evaluación antiestática bajo la norma ISO 20345 se realiza midiendo la resistencia eléctrica que existe entre el pie del usuario y el suelo, a través del calzado. Los labratorios homologados llevan a cabo un test riguroso que sigue un procedimiento específico.
- Rango de resistencia: El calzado debe presentar una resistencia eléctrica entre 0.1 MΩ (megaohmios) y 100 MΩ. Por debajo de 0.1 MΩ se considera calzado conductor; por encima de 100 MΩ, se considera aislante.
- Condiciones del test: Las pruebas se realizan a una humedad relativa del 50% y a una temperatura de 23°C, garantizando así resultados reproducibles y comparables.
- Proceso de medición: Se coloca un electrodo interno en la plantilla y un electrodo externo en la suela, midiendo la resistencia con un megóhmetro. El calzado es sometido a acondicionamiento previo (normalmente en seco) para simular condiciones reales de uso.
Es crucial que el trabajador entienda que la resistencia antiestática puede verse alterada por factores externos como la suciedad, la humedad extrema o el desgaste de la suela. Por ello, la norma exige que el calzado sea evaluado periódicamente, pero la responsabilidad final del correcto funcionamiento recae en el usuario y en la realización de inspecciones regulares.
Beneficios de Apostar por Calzado Certificado ISO
Elegir calzado antiestático que haya superado las pruebas de la ISO 20345 ofrece numerosas ventajas, tanto para la empresa como para el trabajador.
- Cumplimiento legal: Asegura que tu empresa cumple con el Real Decreto 773/1997 y la normativa UE 2016/425 sobre EPIs, evitando sanciones.
- Seguridad integral: Reduce el riesgo de explosiones e incendios en atmósferas potencialmente explosivas (ATEX).
- Protección de componentes: Evita daños electrostáticos en la fabricación de componentes electrónicos sensibles.
- Confort ergonómico: Los calzados certificados suelen integrar plantillas y suelas de alta calidad que absorben impactos y proporcionan comodidad durante jornadas largas.
- Confianza y trazabilidad: Cada par certificado incluye un marcado visible (clavito ISO) y un código que permite rastrear su lote de fabricación y sus certificados de pruebas.
Diferencias entre Calzado Antiestático y Calzado Conductor
Es común confundir ambos términos, pero son técnicamente distintos y sus aplicaciones difieren.
El calzado conductor tiene una resistencia eléctrica extremadamente baja (menor a 0.1 MΩ). Su propósito es disipar la carga de forma inmediata y continua, pero solo se recomienda en entornos donde no existe riesgo de contacto con circuitos eléctricos activos, ya que una descarga rápida podría causar chispas peligrosas.
El calzado antiestático (0.1 MΩ a 100 MΩ) es la opción más equilibrada. Permite una descarga controlada, evitando la acumulación de carga estática pero también limitando la corriente que podría pasar a través del cuerpo en caso de un contacto eléctrico accidental, protegiendo además al usuario de descargas de baja energía.
Consejos para Elegir y Mantener tu Calzado ISO
La elección correcta depende de la evaluación de riesgos específica de tu puesto de trabajo. Aquí tienes algunas directrices clave:
- Verifica el marcado: Busca en la lengüeta el pictograma rectangular con una «A» invertida o el símbolo de rayo con la indicación de resistencia. Asegúrate que la norma sea la ISO 20345 vigente (versión última actualizada).
- Considera el entorno: Para suelos muy húmedos o grasientos, la categoría S2 o S3 (con propiedades hidrófugas) son ideales. Para riesgo de impactos pesados, S1P con lámina antiperforación.
- Controla el desgaste: Las suelas de poliuretano o goma se degradan. Revisa regularmente el grosor de la suela. Un desgaste excesivo modifica la resistencia eléctrica.
- Mantenimiento: Limpia la suela con agua y jabón neutro. Evita usar disolventes agresivos que puedan degradar los materiales de disipación.
- Pruébalos siempre: La talla correcta es fundamental. Una presión excesiva puede alterar la circulación y el contacto con la plantilla conductora.
Conclusión: La ISO como Garantía de Calidad y Seguridad
El calzado antiestático evaluado con ISO no es un simple accesorio, sino una barrera técnica de protección contra riesgos invisibles. La certificación ISO 20345 garantiza que el producto ha pasado por rigurosos ensayos en laboratorios acreditados, ofreciendo una trazabilidad completa y un rendimiento seguro en las condiciones más exigentes.
Invertir en calzado de seguridad certificado es invertir en la salud y la productividad de tus empleados. No decidas basándote únicamente en el precio; verifica siempre el marcado CE y el cumplimiento de la norma ISO, porque tu integridad física no tiene precio. Recuerda que la certificación es solo el punto de partida; el mantenimiento y la sustitución oportuna son igual de importantes para mantener la protección antiestática a lo largo del tiempo.


