En el mundo del calzado de seguridad, cada componente debe superar rigurosos controles de calidad para garantizar la protección del usuario. Entre las pruebas mecánicas más críticas se encuentra la flexión en materiales superiores, un ensayo regulado por la norma ISO 20344. Este test evalúa la resistencia del empeine y otras partes superiores del calzado a la flexión repetitiva, simulando las condiciones de uso real. En este artículo, como experto en SEO y calzado de seguridad, te explicamos todo lo que necesitas saber sobre esta prueba, su metodología y su impacto en la elección de un calzado seguro y duradero.
¿Qué es la flexión en materiales superiores y por qué es esencial?
La flexión en materiales superiores (también conocida como prueba de flexión del material superior) es un ensayo que mide la capacidad de la parte superior del calzado (corte, forro, etc.) para soportar dobleces y movimientos constantes sin agrietarse, romperse o perder sus propiedades protectoras. Durante el uso diario, el calzado se flexiona continuamente al caminar, correr o trabajar, especialmente en la zona de los dedos y el metatarso. Un material que falla en esta prueba puede generar puntos de penetración de agua o humedad, reducir la resistencia mecánica y, crucialmente, comprometer la barrera frente a riesgos químicos o físicos del entorno laboral.
La norma ISO 20344:2021 es el estándar internacional que define los métodos de ensayo para todo el calzado de seguridad, incluyendo el calzado profesional y de protección. Dentro de sus numerosos apartados, describe el procedimiento específico para evaluar la flexión del material superior, diferenciándolo de la prueba de flexión de la suela.
Procedimiento de ensayo según ISO 20344
El ensayo se realiza mediante un flexómetro o máquina de flexión que somete la probeta a movimientos angulares de flexión controlados. El procedimiento está descrito en el apartado 5.12 de la norma ISO 20344, con detalles sobre la preparación de la muestra.
Preparación de la probeta
- Se corta una muestra del material superior, generalmente de forma rectangular, de aproximadamente 100 mm x 70 mm. Debe tomarse de la zona más representativa del corte (empeine, puntera, etc.).
- La probeta debe acondicionarse a las condiciones estándar de laboratorio (23 ± 2 °C y 50 ± 5% de humedad relativa) durante al menos 24 horas antes del ensayo.
- Cuando se trata de un material compuesto (por ejemplo, piel con forro), se ensaya el conjunto tal como está en el calzado.
Condiciones de ensayo
- El ángulo de flexión típico es de 30° (± 3°), en la dirección en la que se produce el doblez natural del pie.
- La frecuencia de flexión suele ser de 125 ciclos por minuto (valor definido en la norma).
- El número de ciclos depende del tipo de calzado y del nivel de riesgo. Para calzado de seguridad (S1, S2, S3, etc.), el estándar exige un mínimo de 150 000 ciclos sin que aparezcan grietas visibles en la superficie del material.
Criterios de aceptación
La condición principal para superar la prueba es que no haya grietas o aberturas visibles en la probeta después de completar los ciclos requeridos. Además, en materiales compuestos, se evalúa la adherencia entre capas (forro y exterior). Si el material se agrieta antes de alcanzar los 150 000 ciclos, se considera que no cumple con los requisitos de resistencia a la flexión para uso profesional.
Factores que influyen en la resistencia a la flexión
La capacidad de un material superior para resistir la flexión no es casual; depende de varios factores técnicos:
- Tipo de material: La piel flor y la piel nobuck, al ser naturales, ofrecen buena flexibilidad. Los materiales sintéticos como el poliuretano (PU) o el PVC pueden ser más rígidos y agrietarse antes que la piel de alta calidad.
- Espesor y estructura: Los materiales más gruesos y los tejidos técnicos con refuerzos (como el Kevlar o Cordura) muestran mejores resultados si su tejido está orientado correctamente respecto al eje de flexión.
- Tratamientos químicos: Los tratamientos hidrorepelentes o antiolímpicos deben respetar la elasticidad natural del material. Un exceso de productos químicos puede endurecer la fibra y provocar fallos prematuros.
- Temperatura: En entornos fríos (por ejemplo, cámaras frigoríficas), los materiales se vuelven más quebradizos. Algunas normas adicionales requieren pruebas de flexión a bajas temperaturas, pero la ISO 20344 estándar se realiza a temperatura ambiente.
- Diseño y patronaje: Las costuras en la zona de flexión deben ser elásticas o estar bien diseñadas para no concentrar tensiones.
Importancia en el contexto normativo y la certificación
La prueba de flexión es uno de los requisitos obligatorios para que un calzado pueda llevar el marcado CE conforme a la directiva europea 89/686/CEE (y posteriormente el Reglamento (UE) 2016/425). Dentro de la clasificación de calzado de seguridad (S1, S2, S3, S4, S5), la flexión de materiales superiores se evalúa como un perjuicio básico. Un calzado que no supere este test no puede venderse como EPI (Equipo de Protección Individual).
Es importante destacar que la ISO 20344 se complementa con la ISO 20345 (calzado de seguridad), la ISO 20346 (calzado de protección) y la ISO 20347 (calzado de trabajo), que especifican los requisitos de resistencia al riesgo, mientras que la 20344 se centra en los métodos de ensayo.
Consejos para elegir un calzado que supere la prueba
Cuando un profesional o un responsable de compras busca calzado de seguridad, debe considerar:
- Exigir el certificado: Un calzado certificado debe mostrar el marcado CE en el interior o exterior. La talla, el código de la norma (ISO 20345), los símbolos de protección (por ejemplo, S1P, S3) y el número de organismo notificado son indicadores.
- Materiales probados: Pregunta por la composición del material superior. La piel vacuna de plena flor o la piel sintética de poliuretano de alta densidad suelen tener excelente comportamiento a la flexión si están bien curtidos.
- Flexibilidad visible: Al probar el zapato manualmente, debe poder doblarse de forma natural con la mano sin gran resistencia. Un material demasiado rígido probablemente fallará en la prueba.
- Costuras reforzadas: Revisa que las costuras en zonas de tensión (puntera y doblez) estén bien selladas y no presenten hilos sueltos.
Artículos relacionados y normativa adicional
Para una comprensión completa, es útil revisar también la prueba de flexión de la suela, que evalúa el agrietado del material en la parte inferior, así como los ensayos de resistencia al deslizamiento (SR) y a la perforación (P). Todos ellos están entrelazados para garantizar la máxima durabilidad y protección.
Conclusión
La flexión en materiales superiores bajo ISO 20344 es un estándar de calidad y seguridad que no debe pasarse por alto. No solo mide la durabilidad del calzado, sino que indirectamente protege al trabajador de exposiciones que podrían causar accidentes. Al elegir calzado certificado, te aseguras de que el material ha sido sometido a pruebas extremas y ha demostrado su resistencia. Siempre prioriza el cumplimiento normativo sobre el precio económico; tu seguridad no tiene precio.
En resumen, esperamos que esta guía te haya aclarado todo sobre esta prueba. Para más información sobre normativas de calzado de seguridad, te invitamos a explorar otros artículos de nuestro blog.


