¿Qué significa la resistencia a combustibles en el calzado de seguridad?
La resistencia a combustibles es una propiedad crítica en el calzado de protección laboral, especialmente en sectores como la industria química, petrolera, automotriz o de mantenimiento industrial. Esta característica define la capacidad de los materiales, principalmente la suela, para soportar la exposición a hidrocarburos (gasolina, diésel, aceites, disolventes) sin sufrir degradación, hinchamiento o pérdida de sus propiedades mecánicas.
Sin esta protección, el calzado se deteriora rápidamente: la suela pierde adherencia, se agrieta o se ablanda, lo que incrementa el riesgo de resbalones, perforaciones y fallos estructurales. Por ello, la normativa internacional ISO establece ensayos específicos para verificar este comportamiento.
Normativa ISO aplicable: ISO 20345 y sus ensayos específicos
La norma principal que regula el calzado de seguridad en el ámbito laboral es la ISO 20345:2011 (Calzado de seguridad). Dentro de este estándar se incluyen requisitos básicos y opcionales, entre los que se encuentra la resistencia a hidrocarburos, también conocida como «resistencia a combustibles». Esta propiedad se evalúa mediante el ensayo descrito en el apartado 6.4.3 de la norma.
Cabe destacar que la resistencia a combustibles es un requisito no obligatorio en la norma básica, pero se convierte en esencial cuando el calzado debe cumplir con marcado adicional (por ejemplo, el símbolo «FO» para resistencia a combustibles). Posteriormente, la ISO 20345 fue enmendada (ISO 20345:2011/A1:2016) pero el procedimiento de ensayo se mantiene esencialmente igual.
Procedimiento de ensayo según ISO 20345
El ensayo de resistencia a combustibles se realiza sobre la suela del calzado, generalmente en probetas de material vulcanizado o moldeado. El procedimiento estandarizado es el siguiente:
- Preparación de la probeta: Se corta una pieza de la suela con dimensiones y espesores definidos, normalmente de 30 mm de largo por 20 mm de ancho.
- Exposición al combustible: La probeta se sumerge en un líquido de ensayo específico, que suele ser una mezcla de isooctano y tolueno (50% cada uno en volumen) durante un tiempo determinado (por ejemplo, 20 horas a temperatura ambiente controlada).
- Medición de la variación de volumen y dureza: Después de la inmersión, se retira la probeta, se seca superficialmente y se mide el cambio de volumen (método de inmersión en agua) o se evalúa la variación en la dureza Shore A. La norma establece límites máximos de hinchamiento: un aumento de volumen inferior al 12% y una variación de dureza no mayor a 10 unidades Shore A se consideran aceptables.
Si el calzado supera estos límites, se considera que ofrece una resistencia adecuada a los combustibles y se le otorga el marcado específico según la norma (símbolo «FO» en la etiqueta, junto a otros marcados como S1, S2, etc.).
Materiales comunes con excelente resistencia a combustibles
No todos los polímeros responden igual ante los hidrocarburos. Los fabricantes de calzado de seguridad utilizan materiales específicos en las suelas para garantizar este rendimiento:
- Poliuretano (PU): Especialmente los de alta densidad y formulaciones de poliéster, ofrecen buena resistencia a aceites y combustibles, aunque pueden ser menos resistentes a algunos disolventes agresivos.
- Caucho de nitrilo (NBR): Es el material de referencia para entornos con hidrocarburos. Su resistencia a grasas, aceites y combustibles es excelente, manteniendo flexibilidad y agarre incluso tras largas exposiciones.
- PVC (policloruro de vinilo): El PVC plastificado puede ser tratado para mejorar su resistencia, pero no siempre alcanza los niveles exigidos por ISO 20345 en contacto prolongado con isooctano.
- Caucho natural (NR): No suele cumplir por sí solo; se mezcla con elastómeros sintéticos para mejorar su comportamiento frente a hidrocarburos.
En la práctica, muchas suelas multicomponente combinan una capa de PU en el interior para confort y otra de nitrilo en el exterior para resistencia química y mecánica.
Importancia del marcado «FO» y su verificación
Un calzado de seguridad que supera el ensayo de resistencia a combustibles muestra el marcado «FO» (Fuel Oil) en la etiqueta, junto al resto de marcados de cumplimiento (por ejemplo, S1P FO). Este símbolo es una garantía para el usuario, pero es fundamental que el calzado esté certificado por un organismo notificado y cuente con los correspondientes ensayos de tipo.
Además, conviene recordar que la resistencia es relativa: un calzado con marcado FO puede resistir salpicaduras o contacto breve con gasolina, pero no debe sumergirse en combustible durante horas. Los usos prolongados requieren botas de materiales específicos como caucho nitrílico o neopreno, según los niveles de protección exigidos (por ejemplo, protección química conforme a EN 13832 para productos químicos).
Recomendaciones para seleccionar calzado resistente a combustibles
Al elegir un modelo conforme a ISO, tenga en cuenta los siguientes aspectos:
- Verifique el marcado «FO»: Siempre que se requiera trabajar con combustibles, seleccione calzado que indique explícitamente «FO» en la etiqueta.
- Evalúe el entorno: Si solo hay salpicaduras esporádicas, un calzado con suela de PU puede ser suficiente; para inmersión o exposición continua, opte por nitrilo o caucho especial.
- Compruebe otros riesgos: Además de la resistencia a combustibles, el calzado debe cumplir con riesgos de penetración, antiestaticidad (EN 20345 requiere antiestático en modelos básicos) y absorción de energía en el talón.
- Mantenga el calzado limpio: Los restos de combustible aceleran el deterioro. Limpie las suelas con agua y jabón neutro después de cada jornada.
- Rotación de calzado: En ambientes con contacto frecuente, es recomendable alternar dos pares para permitir la recuperación de las propiedades del elastómero.
Gestión de la fuerza laboral y cumplimiento de la norma
Las empresas están obligadas a proporcionar EPI (Equipos de Protección Individual) que cumplan con la normativa aplicable. En la Unión Europea, el Reglamento (UE) 2016/425 clasifica el calzado de seguridad como categoría II (riesgos graves), lo que implica evaluación de certificación por organismo notificado. La ISO 20345 es una norma armonizada que goza de presunción de conformidad con los requisitos esenciales.
Para el sector industrial, realizar un análisis de riesgos específico es clave: identificar las sustancias presentes (gasolina, disolventes aromáticos, alcoholes) y seleccionar el material más adecuado. La mera etiqueta «resistente a aceites» no siempre equivale a «resistente a combustibles», por lo que debe revisarse el marcado «FO» u otras normas complementarias como la EN 13832-1 (calzado de protección química).
Conclusión: seguridad y durabilidad bajo estándares ISO
La resistencia a combustibles es una propiedad técnica imprescindible en numerosos entornos laborales. La norma ISO 20345 ofrece un método de ensayo objetivo que evalúa la integridad de la suela frente a hidrocarburos líquidos. Al exigir calzado con marcado «FO», el usuario garantiza un nivel básico de protección y aumenta la vida útil del equipo.
Recuerde que la conformidad no termina en la compra: el mantenimiento, la limpieza y la sustitución periódica son tan importantes como el cumplimiento inicial. Ante cualquier duda, consulte con el fabricante o con un técnico de prevención de riesgos laborales.


